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Escudo de Honor  


En este poderoso escudo se encuentran símbolos de de leyes y fuerzas universales a las cuales nos apegamos por convicción en la búsqueda de ser mejores; su portacion en el uniforme indica que dignamente representamos su significado siempre para el servicio de los que nos rodean; a continuación se explica los elementos que conforman el Escudo de Honor de Cofli.

1.- Marco amarillo que encierra el conjunto de símbolos donde el color amarillo en Heráldica representa el honor y la lealtad, en este marco encontramos las cuatros virtudes cardinales, las principales virtudes humanas son las denominadas cardinales, estas virtudes son descritas por Platon en La Republica escrita entre 390-370 a.c. y que agrupan a todas las demás y constituyen las bases de la vida virtuosa. Son la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza, estas han sido tomadas como fundamento de diferentes grupos que han cambiado la historia de la humanidad tales como los Celtas y los Caballeros Cemplarios.:

Prudencia: Consiste en actuar con reflexión y precaución para evitar posibles daños, dispone la razón practica para discernir el bien y elegir los medios justos para realizarlos. Es el valor que nos ayuda con mayor conciencia frente a las situaciones ordinarias de la vida, nos ayuda a reflexionar y a considerar los efectos que pueden producir nuestras palabras y acciones, teniendo como resultado un actuar correcto en cualquier circunstancia. Este valor se forja por la manera en que se conduce el hombre ordinariamente. Ante una situación problemática se debe antes que nada reflexionar y conservar la calma, en todo momento, pues si nos damos cuenta y reflexionamos, la mayoría de los malos aciertos en la vida, ocurren por una mala decisión.
En definitiva la prudencia es un juicio ordenado, la prudencia juzgará si en un determinado caso, nos podemos comportar de un modo que no sea el adecuado. Moralmente será siempre mas prudente aquel que sabrá tomar la mejor decisión sin atropellar la moral y lo ético. Si se actúa con prudencia no existen los riesgos, pues se actúa razonando y usando la lógica, de esta manera se medita y prevé los actos. Es muy seguro que si se usa la prudencia el error sobre las decisiones y actos será mínimo, de ésta forma la prudencia se convierte en la guía segura de los actos, edificará una personalidad recia, segura, perseverante, capaz de comprometerse en todo y con todos, generando confianza y estabilidad en quienes le rodean.

Justicia: Consiste en dar a cada uno lo que le corresponde. Para ello precisamente se necesita la guía de la prudencia. La justicia no existe sin la misericordia, la caridad o el amor. La justicia es principio fundamental de la existencia y coexistencia de los hombres, como asimismo de las comunidades humanas, de las sociedades y los pueblos. A lo largo de los siglos, la justicia ha ido teniendo definición según las distintas relaciones y aspectos. De aquí el concepto de justicia conmutativa, distributiva, legal y social. Todo ello es testimonio de cómo la justicia tiene una significación fundamental en el orden moral entre los hombres, en las relaciones sociales e internacionales. Puede decirse que el sentido mismo de la existencia del hombre sobre la tierra está vinculado a la justicia, definir correctamente "cuánto se debe" a cada uno por parte de todos y, al mismo tiempo, a todos por parte de cada uno, "lo que se debe" (debitum) al hombre de parte del hombre en los diferentes sistemas y relaciones, definirlo y, sobre todo, llevarlo a cabo.
Para organizar con justicia el conjunto de la vida social en sus aspectos varios, es necesario que el hombre viva en un contexto de justicia y, más aún, que cada uno sea justo y actúe con justicia respecto de los cercanos y de los lejanos, de la comunidad, de la sociedad de que es miembro. La justicia es la base de la posibilidad real de ser bueno; en esto se apoya la elevada categoría de la prudencia. La justicia protege y garantiza los derechos y deberes fundamentales, observa y juzga las condiciones que afectan a los diversos sectores de la sociedad, vigila y guía la disparidad de oportunidades económicas y orienta las circunstancias sociales de modo que favorezcan la convivencia pacífica de los pueblos.

Fortaleza: La fortaleza en la filosofía griega se entiende como fuerza de ánimo frente a las adversidades de la vida, como desprecio del peligro. La virtud de la fortaleza consiste en tener el valor y la constancia para perseverar en una obra buena hasta el final, no importando los obstáculos o soportando una mala situación con paciencia e inteligencia hasta el final sin derrumbarse. También incluye el valor en situaciones de peligro y la capacidad de tomar riesgos prudentes. Según la doctrina de Santo Tomás, la virtud de la fortaleza se encuentra en el hombre que está dispuesto a afrontar los peligros y dispuesto a soportar las adversidades por una causa justa, por la verdad, la justicia, etcétera. La virtud de la fortaleza requiere siempre una cierta superación de la debilidad humana y, sobre todo, del miedo. Porque el hombre, por naturaleza, teme espontáneamente el peligro, los disgustos y sufrimientos. Tenemos necesidad de fortaleza para ser hombres. En efecto, hombre verdaderamente prudente es sólo el que posee la virtud de la fortaleza; del mismo modo que hombre verdaderamente justo es sólo el que tiene la virtud de la fortaleza. Asegura, en las dificultades, la firmeza y la constancia en la práctica del bien.

Templanza: La virtud de la templanza es la virtud que nos capacita para controlar y canalizar correctamente nuestras tendencias. A esta virtud se la llama también sobriedad. La virtud de la templanza representa el término medio entre el desenfreno y la insensibilidad. Templanza se refiere más a la ética personal. Para unos, un comportamiento es conformarse a unas reglas, pero no sólo es esto. La ética es un dinamismo interno del sujeto. Es adecuarse a la recta ratio, no a las reglas externas. La templanza no es meramente dominarse y moderarse, sino que es una discreción ordenadora en orden a la armonía y perfección del interior del hombre. Ordenar por la templanza no sólo significa suprimir, sino armonizar. Cabe distinguir dos tipos de "templanza": la natural y la que se califica como virtud cardinal. La primera se refiere al dominio, principalmente, del gusto y del tacto (son los dos sentidos más afines con esta virtud) que impone la razón, de forma que el hombre y la mujer se guíen por la moderación y no sean esclavos de los placeres sensibles. Cabría denominarla "templanza natural", la cual debe estar presente en la vida de todas las personas, pues, de lo contrario, su conducta sería dirigida por el instinto, lo que les acercaría más o menos a la existencia de los animales. El filósofo latino Cicerón definía esta templanza natural como "dominio firme y moderado, impuesto por la razón sobre la concupiscencia y demás ímpetus desordenados" Esta "templanza natural" se puede invocar y practicar por motivos bien diversos y algunos son bastantes fútiles. Es el caso, por ejemplo, de cuantos se privan del placer de comer y de beber para mantener un canon discutible de belleza, o la de quienes rehúsan ciertos placeres sensibles para mantenerse "puros" en una sociedad que califican de desordenada. Otras veces se vive la templanza a causa de algún criterio médico válido: es preciso abstenerse de ciertos placeres por motivos de salud, etc. Por el contrario, la templanza cristiana es la virtud cardinal que orienta y modera la tendencia a los placeres sensibles para que la persona se mantenga dentro de los límites que le señala la fe.

2.- Este es el numero once representado en dos barras color amarillo, El número 11, según laNumerología, simboliza la evolución que cada persona desarrollará en el ámbito espiritual; esto implica el aprender más acerca de la vida y los misterios que esta encierra.

En ese camino de aprendizaje, se sorprenderán de la diversidad de talentos que podrán dominar y emplear para vencer los duros obstáculos que el destino siempre trae consigo. Además, empezarán a ser personas más perceptivas, tendrán facilidad para sentir los peligros y se dejaran llevar por el instinto. Solo deben recordar que la clave para vencer cualquier barrera es escuchar la voz interior que les habla y no dejarse llevar por las falsas apariencias que lo único que quieren es hacer que se desvíen del camino.

Obviamente, este número implica mucha responsabilidad y sacrificio. Por ello, por más difícil que parezca la tarea, deben de procurar tener la confianza y el coraje necesario para estar a la altura de este número maestro. Además, una de las pruebas más difíciles que impone este número, es el de pensar primero en los demás antes de uno mismo. Normalmente uno siente la necesidad de preocuparse por su bienestar, pero en esta ocasión la parte difícil es la de aprender a velar por los otros y protegerlos.

3.- Representa dos flechas compuestas por 22 picas de oro apuntando al Noroeste y Noreste, en la cultura Druida estos puntos cardinales estarían representando el ciclo de vida, desde el nacimiento, la madurez y el fin de una vida que hechas en oro significan una vida llena de abundancia, prosperidad. Las flechas compuestas por 22 picas, el número 22 en numerologia representa a seres cuya fortaleza está en el dominio de si mismos y del mundo material, de la concreción. Todo cuanto logren, será en beneficio de los demás. Inspiración, energía, generosidad, orden y disciplina excepcionales que les permiten alcanzar los más altos cargos y desde allí, crear grandes logros para toda la Humanidad, estos seres se encuentran preparados para el liderazgo. Podría considerárseles como los forjadores o constructores de destinos, pues frecuentemente, ocupan lugares de poder, políticos o sociales, donde sus decisiones afectaran los caminos de las masas. El numero 22 en astrología es práctico e idealista y se lo denomina el constructor. No solo tiene visiones sino que también puede ver cosas en gran escala y llevar a cabo sus propósitos para concretar su meta. El veintidós es un maestro constructor, da al mundo orden y sistema, posee las características de la ardilla, aunque en un nivel mucho más profundo. Quien tenga esta clave tendrá la capacidad de reformar hasta toda una sociedad a través de su creatividad, su genialidad, sus descubrimientos o simplemente desde su trabajo, esta clave promete diplomacia en el trato con los demás. Representan el ideal realizado. Comprenden la necesidad de ser prácticos en un mundo práctico. El número 22 es él más superfluo de los números maestros, ya que su mente es mucho más practica, constructora y se concentra en preparase para enfrentar el futuro, sus palabras claves son genialidad, renovación, libertad, descubrimientos que cambian la vida del hombre, etc. Las dos flechas también simbolizan las fuerza de la unión de los ideales similares.

4.- Es una estrella de siete picos en color rojo, el color rojo representa movimiento simboliza el poder, color al que se asocia con la vitalidad y la ambición. El rojo aporta también confianza en sí mismo, coraje y una actitud optimista ante la vida. También se lo asocia con “pasión” porque son precisamente las pasiones, o emociones intensas, las que “nos mueven a la acción” . La estrella de siete puntas representa la "Estrella Vitriol" es una de las imágenes más conocidas de toda la alquimia. Fue reproducida en diferentes versiones por diversos autores. En la Edad Media su conocimiento secreto era considerado de tal importancia que incluso la Orden oculta de los Caballeros Templarios ”grababa” por el paisaje francés, en sus castillos, la estrella de siete puntas. Y esto se hizo de una ingeniosa manera geomántica (de acuerdo con el conocimiento de las energías de la Tierra), lo cual también revela un asombroso conocimiento sobre el significado alquímico de la estrella de siete puntas Vitriol. Más tarde volveremos sobre esto.

En el centro, la estrella de siete puntas Vitriol tiene una cara a la que las dos manos a izquierda y a derecha parecen pertenecer y los dos pies, también. Estas cuatro extremidades se refieren a los cuatro elementos: En una mano hay una antorcha, que representa el elemento fuego, en la otra mano hay una vejiga de aire (Vesica piscis), que representa el elemento aire; un pie está en el suelo y el otro en el agua. El quinto elemento a menudo se pasa por alto, pero se sienta encaramado en el trono de arriba en forma de la doble ala de Hermes. Los cinco símbolos que representan a los elementos están ordenados en un pentágono de tamaño normal. Junto al pie, un rey y una reina están sentados con los símbolos del sol y de la luna, que representan el poder polar de la naturaleza.

Además la imagen muestra tres formas diferentes: Un triángulo, un círculo y una estrella de siete puntas. El triángulo representa la trinidad de cuerpo, espíritu y alma; si uno sigue las inscripciones de los ángulos: “Corpus”, “Anima” y “Spiritus”, o, en alquimia, por Sal (= cuerpo, el principio solidificante), Sulphur (= alma, el principio que mueve) y Mercurius (= espíritu, el principio que conecta).

Hombre planetario, según Gichtel. Los siete planetas indican los ”hornos del alma”, como los alquimistas llamaron a los siete chakras.

Sobre este triángulo hay un círculo con siete emblemas y una inscripción que dice: ”Visita Interiora Terrae Rectificando Invenies Occultum Lapidem”, en español: ”Busca en el interior de la Tierra y encontrarás, rectificando, la piedra secreta.” Las iniciales de todas las palabras en latín forman el nombre de VITRIOL. En tiempos anteriores ya se conocía el vitriolo como el cobre o hierro de vitriolo del cual los alquimistas hacían ácido sulfúrico para el procesamiento de metales. Pero Vitriol es también un símbolo alquímico para el proceso de la transmutación, la legendaria transformación del plomo en oro. En relación a lo humano esto significa la transformación de un mundo de oscuridad y enfermedad en luz, en salud, y en la aurora de la consciencia. Este proceso no es más que el sendero mítico del Santo Grial, ya que en las leyendas el Santo Grial representa la realización de un estado

”más translúcido”, ”más puro” y ”más iluminado”, respectivamente.

Los siete emblemas en el círculo se refieren también a esa transformación de la oscuridad en luz y del renacer en un nivel

superior. Muestran símbolos de los duros trabajos de la ”Gran Obra”, la transmutación del plomo en oro; en el sentido de las agujas del reloj, comenzando desde el cuervo en el cráneo, hacia arriba, hasta el unicornio y la ”resurrección”. Por eso, cuervo y calavera representan la oscuridad y la materia en su estado de vibración más baja, a saber: cierta escoria originada en el proceso de trabajo, llamada caput mortuum. Esta escoria está compuesta de residuos de óxido férrico o de óxido de cobre como resultado de la producción de ácido sulfúrico de sulfatos de metales, por ejemplo, el vitriolo. En concreto, fue Paracelso quien en sus escritos señaló que incluso de tal escoria podía obtenerse algo valioso. Aquí el emblema con el cuervo se refiere al disolvente que contiene amoníaco. Las otras imágenes describen el proceso de obtención de una esencia regia o la esencia de oro Aurum Potabile (simbolizada por águilas llevando la corona); con su ayuda –como se muestra en la última imagen– se eleva al hombre de la oscuridad, de lo terrenal y de la inconsciencia, hacia la luz, y por lo tanto, “renace”, por así decirlo.

Entre cada emblema se sitúa uno de los siete rayos de la estrella de siete puntas. En cada rayo hay uno de los símbolos de los siete planetas, empezando de acuerdo con la numeración de los rayos, con Saturno, Júpiter, Marte, luego el Sol, Venus, Mercurio, y finalmente, la Luna. Tradicionalmente se asignan ciertos metales a los planetas: Éstos son Saturno = plomo (o antimonio, mineral de vitriolo), Júpiter = estaño, Marte = hierro, Sol = oro, Venus = cobre, Mercurio = mercurio (o zinc), Luna = plata. Dando los nombres de los planetas, también se alude a la Gran Obra de los metales, significando la transformación del plomo en oro.

La secuencia de numeración de los planetas de 1 a 7 corresponde al llamado orden caldeo de los mismos. En ese tiempo se suponía que la Tierra era el centro de las órbitas planetarias. Y el orden establecido por los caldeos hace 3.000 años tenía el propósito de marcar su distancia

descendente desde la Tierra. Es asombroso: cuando los siete planetas clásicos se ordenan de acuerdo con el promedio de la velocidad orbital, empezando con Saturno, el planeta más lento, se da la misma secuencia. Por ello, es un orden físico muy razonable incluso aunque se haya demostrado que la concepción geocéntrica del mundo es errónea.

A finales del siglo XVII, el alquimista Johann Georg Gichtel, en su famoso “hombre planetario”, describió los planetas, exactamente de acuerdo con esta secuencia planetaria. Aquí, los planetas marcan los chakras, los siete principales centros de energía del hombre, empezando desde el chakra coronario con Saturno hasta el chakra raíz con la Luna. Los alquimistas llamaban a los chakras ”los sellos de los planetas” o ”los hornos del alma”.

Gichtel, ideando su hombre planetario en negro, llamó a la imagen una descripción del “hombre enteramente terrenal, natural, oscuro”. La compuerta negra representa la “fase Nigredo”, literalmente “lo negro”, la materia oscura, con baja vibración, en el principio de la Gran Obra. Por eso, es una fase parecida a la mostrada en la estrella de siete puntas Vitriol: en ella se simboliza el principio del trabajo con el pájaro negro en la calavera. De la misma manera que los emblemas en la estrella de siete puntas demuestran la transformación de la materia, el “oscuro hombre planetario” tiene que ser transformado y elevado. Por eso, el orden planetario y la asignación de chakras, tal como se muestra en la imagen de Gichtel, representan el mismísimo principio del proceso. Marcan una fase en la que las fuerzas de solidificación dominan el mismo, retrocediendo y, finalmente, muriendo. Sin embargo, hay oculta una indicación en ambas imágenes; la de la estrella de siete puntas y la del hombre planetario, una indicación sobre cómo los planetas pueden combinar su acción para elevar e iluminar al hombre, y para transformar el oscuro plomo en oro brillante, con una vibración alta.

Echemos una mirada ahora a la estrella de siete puntas de los Caballeros Templarios de Francia. Un viejo mapa de los Caballeros Templarios muestra la posición de las siete principales comandancias, las cuales están ordenadas en forma de estrella. También en este caso los rayos de la estrella están en el mismo orden que los planetas. Pero hay una diferencia: están ordenados de forma invertida. Junto al centro de la estrella destaca el nombre de la ciudad de Bourges. Curiosamente el famoso alquimista Fulcanelli, describió Bourges como la ”piedra angular de la Gran Obra de los alquimistas de Europa”, sin dar, sin embargo, ulterior explicación. Solamente en 1998 se resolvió este acertijo, al menos parcialmente. El geomántico Peter Dawkins descubrió una extensa línea de energía, una llamada ‘leyline’, que pasa a través de Francia comenzando desde Saintes Maries de-la-Mer (el lugar de peregrinación más importante de los gitanos sinti y roma), hasta Bourges y Chartres, e incluso a través de Inglaterra. Ya que muchos lugares de la leyenda del Grial están situados en esta línea, Dawkins la llamó “línea del Grial”. Esta línea del Grial pasa exactamente a través del centro de la estrella de siete puntas de los Caballeros Templarios. En el norte de Francia divide con precisión el rayo del Sol, y en el sur corre entre los rayos de Saturno y la Luna, hasta el Mediterráneo. Hay que mencionar que esta línea del Grial no está representada en el viejo mapa de los Caballeros Templarios. ¿Puede ser esta coincidencia pura casualidad? Difícilmente. Sol, Luna y Saturno, los tres rayos planetarios situados en la línea del Grial, representan la trinidad de cuerpo, espíritu y alma. En alquimia corresponden a Sal, Sulphur y Mercurius. Y si miramos a la estrella de siete puntas Vitriol, la ubicación deliberada de la misma es incluso más evidente. Los tres rayos del Sol, la Luna y Saturno en la contracción VITRIOL, corresponden al comienzo, mitad, y final de la palabra, es decir: a las letras VRL. VRL o VRIL es el nombre de la fuerza elemental de la creación, omnipresente y vigorizante. Las letras restantes IT e IO forman la palabra latina ITIO, [in-itio = inicio = poner en el camino; de ‘iter’ = camino o itinerario]*, significando el viaje o camino, o más bien el flujo del poder universal de la creación a través de los siete planetas en la forma de siete ”luces” divinas, y, finalmente, el curso de la energía de la vida a través del cuerpo, espíritu, alma, y de los siete chakras.

IMAGEN DE LA ESTRELLA DEL VITRIOL.



HOMBRE PLANETARIO SEGUN GICHTEL.


 

ESTRELLA DE LA REGENCIA


 

ESTRELLA DE LA LINEA GRIAL DE LOS CABALLEROS TEMPLARIOS

 

5.- Por ultimo se encuentran las guirnaldas de laurel que simbolizan la victoria, desde los griegos donde cuenta el mito que Apolo quiso competir con Eros en el arte de lanzar flechas. Eros, molesto por la arrogancia de Apolo, ideó vengarse de él y para ello le arrojó una flecha de oro, que causaba un amor inmediato a quien hiriere. También hirió a la ninfa Dafne con una flecha de plomo, que causaba el rechazo amoroso. Así que cuando Apolo vio un día a Dafne se sintió herido de amor y se lanzó en su persecución. Pero Dafne, que sufría el efecto contrario, huyó de él. Y la ninfa corrió y corrió hasta que agotada pidió ayuda a su padre, el río Peneo, el cual determinó convertir a Dafne en laurel. Cuando Apolo alcanzó a Dafne, ésta iniciaba la transformación: su cuerpo se cubrió de dura corteza, sus pies fueron raíces que se hincaban en el suelo y su cabello se llenó de hojas. Apolo se abrazó al árbol y se echó a llorar. Y dijo: «Puesto que no puedes ser mi mujer, serás mi árbol predilecto y tus hojas, siempre verdes, coronarán las cabezas de las gentes en señal de victoria». La transformación la relata Ovidio en el poema Las metamorfosis. Este mito ilustra el origen de uno de los símbolos típicos del dios, la corona de laurel. Posteriormente los romanos tambien adoptaron la corona de laurel como simbolo de victoria, otorgando a los generales que entraban a Roma una corona hecha de ramas de laurel después de haber logrado una conquista.

NOTA: El fondo azul oscuro simboliza la serenidad y el conocimiento.

 

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